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sábado, 16 de junio de 2018

Cultura en fotos (abril, mayo, junio)




Día de los padres





Preparando juegos tradicionales para el encuentro de las comunidades de La Macarena- abril 2018
Facilitadores: Junior, Eliana, Emilia, en la Casa Comunitaria Peruchito.





Cine en la casa comunitaria Peruchito - película infantil - abril 2018





La chicha de la Casa Comunitaria, en el día de la Cruz de Mayo







Encuentro celebrativo - La Cruz de Mayo






Preparando porta-retratos de reciclaje, para el Día de las Madres. Mayo 2018





Las niñas creativas que hicieron porta-retratos






Acto cultural: la pulga y el piojo, el espanto...



Entrega de porta-retratos


Sancocho 



Día 20 de mayo. Participación electoral en El Cristo.



Visita de la familia de Tomás. Pedro, Lucy, Tomás y Jesús.



12 de junio. Presentación de la obra poética Neón, de Yurimia Boscán. 
El Cristo presente, en la Casa Arturo Michelena, de Los Teques.





Elaboración de "camisas", para el día de los padres.







domingo, 28 de enero de 2018

Caracterización social de los "sitios" de la parroquia de Los Teques - 1778


Tomando como fuente la publicación de El libro parroquial más antiguo de Los Teques (1777-1802), de Ildefonso Leal, y la copia que presenta del censo de 1778, utilizando las categorías étnico-sociales en las que se divide la población en ese registro, me he permitido  diseccionar los grupos familiares estableciendo una nueva categoría de “libres” y “en situación de esclavitud o servidumbre” referidas a las personas no catalogadas como blancas. A partir de esta disección me permito analizar los nueve “sitios” referidos en el censo y caracterizarlos en 5 tipos. Presento la tabla y abajo la comento.




Sitio
Personas blancas (B)
Personas en situación de esclavitud o servidumbre
Mestizos, mulatos, zambos, negros o indios; libres
Relación
Libres/Blancos
Relación
Subordinados/ Blancos
I
Pueblo Nuevo
Retamar
68
57
0
0:20
17:20
II
Poso
Corozal
150
60
143
19:20
8:20
III
Los Teques

35
10
53
30:20
6:20
IV
Lagunetas
Carrizal
San Pedro
299
48
16
1:20
3:20
V
San Corniel
0
0
39
20:0
--

Total
552
175
251
9:20
6:20

  • I. Los sitios de Pueblo Nuevo y Retamar se pueden caracterizar como sitios de blancos esclavistas. La alta relación de sometidos a los blancos así lo confirma. Diez familias con un promedio de casi 6 subordinados por cada una de ellas. Es probable que este modelo estuviera relacionado con el modo de producción allí establecido (haciendas cafetaleras, de caña o de otros cultivos, en los que la mano de obra fuera esclava).

  • II. Los sitios de Poso (sic) y Corozal se caracterizan por una menor relación de sometimiento y un abundante número de libres: mestizos, zambos, indios, mulatos y negros. En Corozal predominan entre ellos los mestizos (32), mientras que en Poso los indios (28). Son sitios de blancos con esclavos y servidumbre en equilibrio numérico con las personas no blancas libres. Nueve familias sojuzgan a casi 4 esclavos en promedio. 

  • III. El sitio de los Teques lo separo por su particularidad. Es un sitio pequeño, que en algo se parece al grupo dos, con la diferencia de que en él es mucho mayor la relación de los libres con respecto a los blancos, sobrepasándolos ampliamente; además, no hay allí familias con esclavos, propiamente tales.

  • IV. Los sitios de Lagunetas (sic), Carrizal y San Pedro se caracterizan por una pequeñísima población de libres y, a la vez, una relación mucho menor de subordinados, respecto a los sitios anteriores. Corresponde pues a pueblos con predominancia de blancos, en los que un total de siete familias sojuzgan esclavos en una relación semejante al grupo II, pero en los cuales el número de blancos sin subordinados es mucho mayor.

  • V. El sitio de San Corniel es totalmente particular, pues solo lo pueblan 10 familias de indios con 39 personas.


Llamaron mi atención estas distribuciones poblacionales al acercarme a los antiguos pobladores de La Quebrada, de los que en hipótesis que apunto, alguna raíz quedó del grupo de indios de San Corniel. ¿Qué pasaría con el importante grupo de indios de Poso? Es una pregunta que abro.  

                   
Por otra parte, el conocimiento de estas particularidades, y su evolución posterior, puede resultar valioso para entender mejor la identidad actual de algunos de estos gentilicios.

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Un segundo aspecto que presento del libro referido de Ildefonso Leal es el ligado a los documentos firmados por los obispos y curas de la región, en estos años finales del siglo XVIII. Hay tres de ellos que rescato por su pertinencia para indagar en las relaciones existentes entre los grupos sociales de la colonia,y que trascribo parcialmente, sin mayores comentarios: 


1)      Orden circular, para que todos los curas párrocos, procedan a casar a todos aquellos negros esclavos que manifiesten este consentimiento, aunque se opongan sus amos. Caracas, 17 de agosto de 1795.


Esto se refiere principalmente a aquellos esclavos que: 

Viven en ajenos repartimientos… (y los amos se niegan a..) …darles su permiso a que se vendan, con arreglo a lo determinado en semejantes casos.

2)      Auto de obedecimiento de la real provisión, fechada en Santo Domingo el 10-XI-1785 donde se prohíbe el matrimonio de indios con mulatos. Caracas, 12 de diciembre de 1785.

Los argumentos dados: …Por cuanto los mal intencionados y ladinos de estas razas inferiores fácilmente inducen a los indios a que presten su consentimiento a semejantes desiguales matrimonios abusando de su rusticidad y corta inteligencia…

Se agrega un comentario acerca de otra prohibición de la Leyes que excluye a otras razas dehabitar en sus pueblos porque no sólo los vician con las malas costumbres…  sino que los avasallan y procuran hacerse dueños de su trabajo, de sus bienes y aún de los del común…
 Estas leyes explicarían, en particular, la existencia de la comuna San Corniel, y del grupo de familias de Poso, muy probablemente separadas del resto de familias. 


3) Mandamiento… (para) evacuar sumaria información del concubinato adulterino y escandaloso que Antonio Madera, natural de las Islas Canarias, mantiene con Bárbara Álvarez. Caracas 1 de diciembre de 1783.

Bárbara es viuda, de la parroquia de Los Teques, y Antonio de San Diego. Antonio la llevaba a San Diego por las noches, y al ser denunciado, decide él hacer su posada en el sitio de Corozal donde vive Bárbara, en un sitio solo, de la parroquia de Los Teques. Se solicita:

...despacharle a su propia patria, en donde es casado, para que cumpla con sus obligaciones.


miércoles, 24 de enero de 2018

LA QUEBRABA, TIERRA DE EXCLUIDOS



1. La Quebrada, ¿tierra de nadie?
La definición de los linderos municipales por territorio de la Quebrada lleva a la consideración que se expresa en este subtítulo. La Quebrada es región de fronteras municipales. Los municipios San Diego, Carrizal, Paracotos y Los Teques confluyen en estas Quebradas. La imprecisión de algunos de sus referentes hace indeterminada la demarcación, lo que ha generado más de un problema. 
Remontando la historia, en 1753, con la creación del curato de San Diego, se nombra entre sus límites la Sabaneta de Guareguare.
En 1777, con la creación de la parroquia San Felipe Neri de Los Teques se mencionan entre sus límites, al sur: Mostaza, Guayas, Paracotos; al Naciente: Quebrada de Los Picachos, Carrizal. En 1987 son descritos siguiendo la Quebrada seca de Paracotos, Quebrada de Caldera, Boca de La Mora, Boca de Santa María, Quebrada de Los Pretiles, Alto de la Francesa, Los Cerritos….
En 1811, con la creación de la parroquia Carrizal, se señalan sus límites, que discurren por la Peñita, Picacho Santa María, Guareguarito y Picacho de Guareguare. De otro modo se nombran como: Alto Peña Redonda, Cañada de Paracotico, Desembocadura de la Quebrada Santa María, Quebrada que baja de Carrizal. En 1992 se señalan los límites de Carrizal pasando por el poblado El Ingenio, Palenque, fila de Guareguarito, boca de La Mora, Boca de la Quebrada Santa María. Son términos situados en esta región en estudio.

2. Abandono y olvido de los pobladores de la Quebrada
Con la caída de la producción del café y el fin de la minería, la Quebrada fue abandonada a su suerte. Los habitantes de la Quebrada desaparecieron de la historia. Una vez más, fueron borrados.
Sin embargo, las gentes de abajo somos tozudas. Volvemos una y otra vez, desde la resistencia, a exigir nuestro espacio. Y aquí estamos, con estas pequeñas historias, las que no han contado quienes hacen historia de la ciudad. 
La ley sobre Resguardo (8-4-1904) referida a la Comunidad de Los Teques, en su artículo 1, señalaba: “Los terrenos de los Resguardos Indígenas, que aún se conservan en comunidad, se adjudicarán a sus actuales poseedores, por los límites que tienen entre sí reconocidos…”. (Citada por Otero, en Leal, 1998, 420). Con frecuencia, los historiadores altomirandinos han privilegiado, respecto a este asunto de propiedades territoriales, los desarrollos patrimoniales de los encomenderos y sus herederos, con títulos nobiliarios si el caso fuere… Y han obviado lo más notorio: la Quebrada fue territorio indígena, por cualquiera de sus lados que se lo mire: Paracotos, Guareguare o San Corniel. El exterminio de los indígenas no terminó en el siglo XVI, sino que se completó en el siglo XX al expropiarles legalmente sus territorios ancestrales con los repartos gomeros. En particular, en el caso de San Corniel y Guareguare, es notoria la presencia de 10 y 13 familias indígenas respectivamente a finales del siglo XVIII; más los 598 indios de Paracotos y los alrededores. No hay razones para dudar que ese terreno fuera, apenas un siglo después del censo del Obispo Martí, de propiedad comunal (contra la interpretación de Otero, en Leal, 1998, 423).
En el siglo XVI operó en los indígenas el miedo para negar su origen: Dicen los Cobos que “an de empalarnos” si decimos que somos de Guaicaipuro” (Doc. Original, fol. 64 v., Pleito Cobos-González, 1585, citado por Nectario María). Así mismo, en el siglo XX, el poder central se impuso sobre los pobladores de la Quebrada para borrar toda sombra de organización indígena, y expropiarles su territorio, minando su cohesión como pueblo. Los documentos mantuanos de propiedad fueron expropiando legalmente lo que en la práctica pertenecía a las comunidades indígenas que se iban extinguiendo, una vez más, por la violencia ejercida contra ellos. El miedo opera sobre la memoria. No he encontrado biznietos o descendientes con apellidos y rasgos que corresponden a algunas de estas familias indígenas que conserven la memoria directa de sus ancestros. Muchos “se refugiaron” en un mestizaje que hacía difusa su raíz. Solo hipótesis se pueden sostener sobre su definitiva desaparición como comunidades: violaciones y, como consecuencia, mestizaje forzado; trabajos duros en las minas –de nuevo-; recluta de los hombres en las guerras de independencia y federal; gripe española en 1918…

3. En diálogo con Manuel Almeida, cronista de Los Teques
Hablando del proceso de poblamiento de esta región en la colonia, y basado en el censo de poblaciones realizado en 1777, comenta Almeida (https://rielesyneblinas.wordpress.com/) que 
…el poblamiento continuó siguiendo el agua por dos vertientes que bordearon la hoy ciudad. Unas por El Corozal y otra por San Pedro (…). // Dos caminos de agua que bordeaban los terrenos robados por la conquista para la propiedad privada. Los originarios fueron empujados hacia el sitio de San Corniel, que para ese primer censo mantenía 10 familias y se desconoce su merma demográfica en esos 200 años. Estos se encontraban entre los ojos de agua de Camatagua y El infiernito, a los pies de la cueva “del Indio” que hoy los rememora con el nombre aprendido en la dominación. Así fluyeron, por los ríos, los pobladores de la ciudad. // La geografía planificada hacia una intervención territorial fue determinante para que Fernández Feo asumiera el sitio de Los Teques como sede de la parroquia antes que El Corozal... Al pensar en la expansión futura de la parroquia se difuminó el papel de los habitantes de El Corozal…
Con estos apuntes de Manuel se pone en evidencia que la parroquialización de los Altos trajo aneja la marginalización de los habitantes indígenas de San Corniel hasta hacerlos desaparecer, y el difuminado de los habitantes de Corozal. Se fue invisibilizando el papel de los habitantes de las Quebradas del Sur, privilegiando –en la lógica del capital- las vías de comunicación con Caracas. Así mismo ocurrió con los habitantes al sur de San Diego-Guareguare, que fueron relegados a su suerte, al margen de las oligarquías que se iban apropiando del territorio más productivo; y algo parecido sucedió en relación con los habitantes de Paracotos, y más aún con los del caserío Palo Negro y pequeños n´cleos poblacionales cercanos. La Quebrada se fue transformando en el lugar preferencial para el arraigo de los excluidos por las oligarquías imperantes durante los siglos XVIII, XIX y aún el XX. Mantengo como hipótesis, que al margen de las parroquias San Diego, Carrizal, Los Teques y Paracotos se formó un “triángulo de las Bermudas” de las exclusión, que supuso hasta hoy la pervivencia de la raíz indígena antigua en los pobladores actuales de Guaremal, El Cristo, Vuelta Larga y Guareguare, pues la salida de la Quebrada entre 1960 y 1990 se siguió realizando por los caminos del agua, pero esta vez hacia arriba, en camino inverso al de los siglos anteriores.

sábado, 20 de enero de 2018

Caminos a La Quebrada






Croquis elaborado a partir del Informante, baquiano, vecino y amigo, Marquito Gutiérrez Rojas. A vista de la montaña, frente a la cueva del Indio, desde su propia vivienda (en el croquis X), Marquito se mostró como excelente pedagogo, para describir vericuetos a los habituados a surcar los libros, pero poco dados a contemplar los senderos en la montaña.
En particular nos fue explicando los diversos senderos o trochas (hacia Santamaría, Los Pretiles o El Cristo) 
y los Caminos para vehículos, 
desde el más antiguo, de la Vaquera a San Corniel-Vuelta Larga, y desde Vuelta Larga a Los Alpes; 
y luego, los proyectos truncados de La Vaquera y Vuelta Larga a La Quebrada; 
el construido en 1969, de La Vaquera a La Quebrada, por el que se pudo extraer arena del río, piedras valiosas de las minas, hortalizas, fruta y flores de la Vega; 
y el de 1971, desde La Vaquera a El Cristo, que ponía además en comunicación la ruta de La Quebrada.
Todo ello se ha querido recoger en este croquis, de orientación Norte-Sur. La parte inferior del croquis corresponden a las quebradas del sur de la ciudad de Los Teques, casi desconocidas para muchos. ¡El Sur también existe!

martes, 9 de enero de 2018

Potrero de los infiernos


La sucesión Bravo y sus ventas de terrenos en El Cristo a partir de un documento de Compra

Ha llegado a nuestras manos un documento de compra de un terreno en El Barrio El Cristo, que permite hacer algunas aclaraciones de otros testimonios orales recibidos de diferentes vecinos.
En primer lugar, en el documento de compra se recogen importantes datos sucesorales. Manuel Bravo González, en sociedad con Leonor Grillo de Bravo, había adquirido el terreno el 21 de enero de 1925. Era un lote correspondiente a la finca “Potrero de los Infiernos”. Ese era su nombre preciso, establecido en los documentos. Véase la parte del documento que lo refiere en el encabezado de este artículo.


Con esta propiedad adquirida en tiempos del Presidente Gómez, la Sucesión Hermanos Bravo organizó la venta de terrenos en la década de los 70. 
Establecieron un valor de 10 Bs. por metro cuadrado, que en el caso del presente documento, por los 551 m2 establecía un pago al Contado de 5510 Bs.
El formato del documento que utilizaron para la pre-venta puede apreciarse en lo que sigue: 

En la práctica, no se sabe de nadie que pagara al contado, así que se establecieron cuotas de pago a varios años. El documento que tenemos, después de ciertos análisis matemáticos, a causa de su confusión e informalidad, permite concluir lo siguiente:

Pago al contado: 5510 Bs.

Cuota inicial:   550 Bs.
Saldo: 5000 Bs.
Intereses sobre el saldo: 1500 Bs.
Total a pagar: 7050 Bs.

60 cuotas X 108,35 Bs.   6501 Bs. 
Total pagado: 7051 Bs.

Entre el error en el saldo tras el pago de la cuota inicial y los decimales de los pagos mensuales, hay una diferencia de 41 Bs. a favor de la Sucesión. 
Los intereses de 1500 pueden interpretarse como un 0,5% mensual sobre el saldo durante 60 meses, lo cual representan 1500 Bs. (con el saldo de 5000 Bs)
Así quedaban 60 cuotas mensuales de 108,35 Bs. que debían pagar durante cinco años. 
En los dos documentos que siguen pueden apreciarse tanto los montos asentados en el formato oficial, como las operaciones al margen del documento de conformidad de pago que aclaran más que el mismo documento.
Se tiene constancia del pago de la cuota inicial y el primer cuatrimestre del año cancelado, en la fecha 10-8-1970, con un monto acumulado 984,40 Bs. y un faltante por pagar de 6025,60 Bs. La firma de conformidad no se ha podido identificar. El documento registrado y notariado de venta se firmó el 19-7-78.






Con estos datos se resuelven algunas dudas que los habitantes del Cristo actuales manifiestan sobre el proceso seguido para la asignación de terrenos en aquellas ya lejanas décadas.